Mike Cain, es un estadounidense que se crió en un hogar sin fe y que jamás había ido a la iglesia, ademas de tener un padre ateo. “No había escuchado del Señor y mucho menos presenciar un servicio cristiano”, contaba Mike en un evento de la iglesia Rock Harbor en Mission Viejo, California.
De hecho Mike al igual que su papa no creia en Dios. “Mi padre era un completo ateo y yo sali igual que el”, expreso.
Sin embargo la vida de Caín, cambio de un momento a otro, cuando paso por un inesperado accidente de carro, que lo llevo a estar a punto de perder la vida.
“Mi espalda se rompio al igual que mi cuello y mis dientes desaparecieron, me quebre el cráneo y tuve una fuerte lesión cerebral traumática. Estuve con dolores severos por 2 años y una migraña insoportable que no desaparecia”, manifesto.
Cain no pudo hacer deporte por un periodo largo y mucho menos ir a la escuela. “Esta situación confirmo lo que mi padre me habia enseñado que si me pasaba algo así, ni siquiera Dios me podria ayudar, por ende me sentia perdido, solo y con ganas de dejar este mundo”.
A los 20 años Mike se metio al mundo del alcochol y las drogas, 2 veces lo atraparon condudiendo borracho y por ultimo entro a un centro de rehabilitación. A los 5 años del terrible accidente que vivió Cain, su vida tomo un giro diferente.
“En medio de todas las cosas que pase pude escuchar la voz del Señor y decide entregarle mi vida, de hecho fue la mejor decisión que hecho, al aceptar a Jesucristo como mi unico y suficente Salvador”, alego.
“La vida a sido diferente en todo sentido desde ese día, ahora se que no fue un error todo lo que he pasado, sino que era necesario que pasara para que pudiera ver la gloria de Dios. Había un proposito en mi diciendome claramente que valgo la pena y que soy importante para el Señor”, recalco.